LA RESTAURACIÓN Y LAS OLEADAS REVOLUCIONARIAS

 LA RESTAURACIÓN EUROPEA 

LAS OLEADAS REVOLUCIONARIAS




“En nombre de la muy Santa e indivisible Trinidad.
SS.MM. El Emperador de Austria, el Rey de Prusia, y el Emperador de Rusia, como consecuencia de los grandes acontecimientos que han señalado Europa en el curso de los tres últimos años (...).
En consecuencia, Sus Majestades han convenido los artículos siguientes:
Art. I. Conforme a las palabras de las Santas Escrituras, que ordenan a todos los hombres mirarse como hermanos, los tres monarcas contratantes permanecerán unidos por los lazos de una verdadera e indisoluble fraternidad y se considerarán como patriotas, se prestarán en toda ocasión y en todo lugar asistencia, ayuda y socorro...
Art. II. En consecuencia, el único principio en vigor, ya sea entre dichos gobernantes, ya sea entre los súbditos, será el de prestarse recíprocamente servicio.
Hecho, triplicado y firmado en París el año de gracia de 1815, el 26 de septiembre. Francisco, Federico-Guillermo y Alejandro.

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LAS OLEADAS REVOLUCIONARIAS DE 1820 - 1830 Y 1848.


E
L LIBERALISMO POLÍTICO

El liberalismo es un movimiento de amplia proyección económica, política y filosófica que defendía (hoy lo sigue haciendo) como idea esencial el desarrollo de la libertad personal individual como forma de conseguir el progreso de la sociedad. Una parte de sus ideólogos propugnaron la aplicación de esos principios de forma gradual, en tanto que otros más radicales utilizaron la vía revolucionaria para impulsarlos. En cualquier caso la clase social que dio aliento al liberalismo fue la burguesía. El liberalismo se desarrolló paralelamente a otro gran fenómeno del siglo XIX: la Revolución Industrial

Sus rasgos estrictamente políticos son:

  • La defensa de las libertades y los derechos individuales de pensamientoconciencia y asociación.
  • La igualdad jurídica de todos los ciudadanos ante la ley.
  • La soberanía nacional por la cual el poder reside en el pueblo y no en el monarca, tal y como el legitimismo de la Restauración sostenía.
  • La división de poderes teorizada por Montesquieu.
  • El control de la gestión pública a través de la publicidad y la libertad de prensa y opinión.
  • La ordenación del régimen político mediante una Ley Fundamental o Constitución que estuviese por encima del rey y encarnase la soberanía nacional.
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Los diversos ciclos revolucionarios que se vivieron en Europa durante la primera mitad del siglo XIX, entre los más importantes en 1820, en 1830 y 1848, tuvieron el liberalismo, el nacionalismo y el radicalismo democrático como sus ejes ideológicos principales. Las revoluciones liberales de este período promueven la instauración de regímenes constitucionales y parlamentarios, y son fenómenos fundamentalmente urbanos.

El ciclo revolucionario de 1820
Las revoluciones de 1820 tuvieron lugar fundamentalmente en los países del arco Mediterráneo. Fueron unos movimientos protagonizados por minorías, con un programa "amplio" poco preciso, de tendencia liberal y democrático-radical. Todos los movimientos revolucionarios del 1820 se caracterizan por tener participación de las clases populares. Excepto en Grecia, el resto fracasa.
Las revoluciones de 1820 tuvieron lugar en los países donde el retorno al absolutismo había sido más fuerte, después del restablecimiento del viejo orden europeo al Congreso de Viena de 1815. Y también se desarrollaron allí donde las ideas napoleónicas habían tenido mayor influencia, sobre todo en España y Nápoles. Fueron revoluciones de minorías, eminentemente liberales, pero de tendencia moderada.
En Nápoles la revolución estuvo organizada y realizada por los sectores de la burguesía media y alta. Élites políticas que conspiran en la clandestinidad, por la política represiva de sus gobiernos. Eran unas élites organizadas en sociedades secretas, la más importante era "La Carbonara", fundada en Nápoles en 1810.

Tanto en España como en Nápoles, los revolucionarios trataban de conseguir:
Derrocamiento de los gobiernos absolutistas. Utilizan la fórmula de "pronunciamiento militar", que consistía en una rebelión militar en la que los oficiales se alzan contra el poder establecido. Se trata de un cambio político sin grandes conmociones sociales. En 1820 el General Riego amotinó con los militares y se pronunció a favor del restablecimiento de la Constitución de 1812, y obligaba a Fernando VII a establecer una monarquía de carácter liberal entre los años 1820 a 1823 (Trienio Liberal).
Programa político amplio. Por el hecho de ser un frente común, ocultaba entre sí diferencias ideológicas importantes. Aglutinadas diferentes maneras de entender el liberalismo.
Se rebelan contra el absolutismo, y están a favor de una constitución.
Como consecuencia se produjeron enfrentamientos entre liberales: entre los moderados y los demócratas liberales.

En España estas diferencias se manifiestan entre los moderados y los exaltados. Los moderados "doceañistas" son partidarios de la implantación de la Constitución de 1812. Los exaltados representan la tendencia del radicalismo moderado. Va más allá de las reivindicaciones liberales.
Un punto en común en todos los movimientos revolucionarios europeos es que todos reivindican la Constitución española de 1812, porque está inspirada por la francesa de 1791. La Constitución española de 1812 era plenamente liberal porque contemplaba una monarquía constitucional, con un rey con amplios poderes, como el veto suspensivo, por el que el monarca puede rechazar cualquier propuesta del parlamento y donde podía nombrar a los ministros. Dibujaba un parlamento con dos cámaras. El ejercicio de voto estaba restringido a los hombres y propietarios, que hace de filtro basado en la posición social y en el género. Y concedía una situación privilegiada a la religión católica y censura en materia religiosa.




Las revoluciones liberales de 1830

En 1830 se desarrolló una serie de revoluciones en Europa. Muchas de ellas triunfaron, como la que llevó a la independencia de Bélgica del Reino de los Países Bajos.

Los objetivos de los movimientos revolucionarios de 1830 eran:

La lucha del liberalismo contra el absolutismo.
La lucha de las nuevas clases medias, la burguesía, contra la aristocracia.
La lucha de los nacionalismos contra los ocupantes extranjeros.


A diferencia de las revoluciones de 1820, las revoluciones de 1830 se dan en Francia, Países Bajos, Polonia y los Ducados de Parma y Módena.

Sobre todo en el caso de Francia, ahora sí hubo una mayor participación de sectores populares urbanos. Se superó el esquema elitista de las revoluciones de 1820. Las revoluciones de 1830 precipitaron la progresiva desintegración del orden político surgido tras la Restauración.


"La Libertad guiando al pueblo" 
Eugène Delacroix 
1830

De nuevo fue Francia la que desencadenó la ola revolucionaria. El pueblo de París, que permanecía mudo desde 1789, se levantó en 1830 durante las jornadas del 27, 28 y 29 de julio, "las tres gloriosas". Ya no se recurrió al pronunciamiento militar, sino a las barricadas, improvisadas con cualquier material: carruajes, toneles, sacos de tierra, adoquines... Para hacer frente a las fuerzas armadas. La Revolución de París consiguió derribar la monarquía de la Casa de los Borbones (que ya nunca volvería a reinar en Francia). Y transformó la inestabilidad política de la época de Europa en movimientos revolucionarios. Entre 1830 y 1831 Europa revivió la ola revolucionaria de 1789.

En Inglaterra no se produjeron revoluciones de este tipo. Sin embargo, fueron años de gran agitación social. El movimiento del radicalismo democrático inglés estaba en lucha y lograron imponer algunas de sus ideas en la Reforma Parlamentaria de 1832, donde se ampliaba el censo electoral, incrementando el poder parlamentario de la burguesía frente al gran poder de los terratenientes (se extendió el derecho a voto a gran parte de la clase media).
Durante las revoluciones de 1830 se produjo el triunfo del liberalismo moderado en Francia, acompañada por el componente nacional en Bélgica. En Francia la alta burguesía accedió al poder.

Características ideológicas
Las revoluciones de 1830 también llevaron una expansión del radicalismo democrático con elementos socialistas a través del protagonismo que adquirieron en algunas ciudades la pequeña burguesía y los trabajadores (París y más tarde Lyon). Importante aportación del movimiento neobabuvista (seguidores de Babeuf, 1760-1797). Este movimiento fue muy relevante en el desarrollo del igualitarismo. En 1830 un movimiento de trabajadores y de demócratas radicales se puso en marcha en Francia, centrado en París y Lyon (1831, Revuelta de los Canut).

El éxito o fracaso de estas revoluciones dependía:

De la correlación de fuerzas en cada estado.
Del grado de desarrollo económico y social de cada estado.
De la importancia de las potencias vencedoras que están organizadas en la Santa Alianza.
En Francia, ¿por qué triunfó la revolución?
Había un cierto grado de desarrollo económico y social.
La burguesía tenía un peso social y económico considerable.
No se produjo una intervención militar exterior, porque Francia formaba parte de la Cuádruple Alianza.
En la Italia central las revoluciones fueron sofocadas por las tropas austríacas. Se produjo una intervención militar extranjera. Escasa representación de la burguesía, lo que restaba posibilidad al éxito del movimiento revolucionario.

Polonia era una sociedad profundamente agraria. La agricultura estaba poco evolucionada, con sistema de rotación trienal de cultivos sin barbecho. Encontramos una estructura de la propiedad controlada que la nobleza controlaba la mayor parte de las tierras. La Iglesia y la nobleza seguían manteniendo mucha importancia y la industrialización apenas se había realizado.



Las revoluciones liberales de 1848


Las crisis económicas (en los ámbitos rurales, industrial y financiero) y las crisis políticas y sociales son las principales causas del ciclo revolucionario de 1848. El estudio de estas revoluciones pone problemas para determinar dónde surgieron los diferentes focos. Ante el panorama de heterogeneidad de sus causas, hay que tener presentes los caracteres diferenciales de las revoluciones de 1848 en cada país.
Dos tipos de causas explican el movimiento de 1848:

Crisis política y social provocada por el descontento que generaba la crisis económica. En Francia, la caída de la monarquía orleanista está motivada por el empeoramiento de la situación económica en el país. Entre 1845-1848 se produce la pérdida de 4 cosechas, seguidas de la crisis de la patata en Irlanda, que produce una gran hambruna en la isla. Descenso del 25% de la población: un 40% murió de hambre y por enfermedad, y el 60% restante optó por emigrar a los Estados Unidos.
Características de las revoluciones de 1848
Todas las revoluciones se produjeron en la primavera de 1848 y tenían componentes ideológicos comunes en el liberalismo, el nacionalismo y el radicalismo democrático. Las revoluciones de 1848 se producen, de forma casi simultánea, entre febrero y mayo de 1848 y se extienden por buena parte de Europa. Se produjeron revoluciones en Francia, Imperio de los Habsburgo, Prusia y península Itálica. Y en particular en ciudades como París, Fráncfort, Berlín, Milán, Venecia, Roma, Palermo...

A las revoluciones de 1848 se les ha puesto la etiqueta de "primavera de los pueblos", conocida así por la estación primaveral y en alusión de la manifestación del nacionalismo en los estados alemanes, la península Itálica y también al Imperio Austriaco. También se encuentran las reivindicaciones liberales, provenientes de la gran burguesía y el radicalismo democrático, y provenientes también de la pequeña burguesía y de los sectores populares.

En Francia la participación de los trabajadores urbanos parisinos fue fundamental. Georg Simmel dice que "desde 1830 se produjo en Francia una creciente concienciación de la clase trabajadora".

Pero las revoluciones terminaron con el fracaso en todas partes después de una fase de éxito momentáneo. Hacia finales de 1848 la suerte estaba decidida y en contra de las revoluciones. En verano de 1848 es cuando se extinguieron los últimos focos rebeldes. En la península Itálica, la revolución fue aplastada por la intervención de las tropas francesas y en Hungría por la intervención del ejército austríaco y ruso, que acabaron con la revolución en agosto de 1849 (el 14 de abril Hungría había proclamado su independencia).

¿Por qué se produjo el rápido fracaso de las revoluciones de 1848?
Por el abandono por parte del liberalismo de las pretensiones revolucionarias. El historiador Eric Hobsbawm lo explica muy bien: el 1848-1849 la burguesía se dio cuenta de que la revolución era peligrosa y que algunas de sus demandas se podían satisfacer sin necesidad de revoluciones.
Por los conflictos entre los nacionalismos. El Imperio de los Habsburgo y el Reino Unido se disputan la hegemonía germánica.

Porque todavía era débil la implantación del movimiento de los trabajadores.
No podemos considerar que las revoluciones de 1848 constituyeron un episodio histórico sin precedentes. No se podía gobernar de espaldas al pueblo, había que contar con la opinión pública. Luis Napoleón III, en diciembre 1848, será proclamado Presidente de la República Francesa.
Durante las revoluciones de 1848 tuvo lugar la abolición de las relaciones de servidumbre en el Imperio de los Habsburgo. Fue una concesión hecha por miedo a los levantamientos de los campesinos, para evitar males mayores. En Rusia la servidumbre no se abolió hasta 1861, y en Rumanía en 1864. La abolición de la servidumbre en el resto de países se produjo durante el régimen napoleónico.

Estas revoluciones supusieron un paso importante en la creación de una conciencia nacional en Italia, y de manera más general las revoluciones contribuyeron a romper definitivamente con la época de la Restauración.

Europa después de 1848
La burguesía, que ya formaba parte de la alta clase media, fue accediendo al poder después de 1848. La alta burguesía mantenía alianzas con sectores del Antiguo Régimen. El moderantismo se fue imponiendo como ideología política dominante. El nacionalismo estuvo cada vez más al servicio de la creación de nuevos estados: en 1870 se produce la unificación de Italia y en 1871 la de Alemania. Las corrientes socialistas se manifestaron como un peligro desestabilizador a partir de 1828 y durante la segunda mitad del XIX.

Las revoluciones de 1848 vienen a ser la línea de separación entre la primera y la segunda mitad del siglo XIX. Resulta el final lógico de un proceso que en 60 años transformó la atmósfera política y social europea. La Restauración, después de la era napoleónica, salvó una parte de las conquistas de 1789.

El ciclo revolucionario de 1820-1830 contribuyó a ampliar las concesiones. Y las de 1848 las completó. La fecha de 1848 completa la serie de ciclos revolucionarios de la primera mitad del XIX. Cerrar todo un proceso de transición desde el Antiguo Régimen al Nuevo Régimen liberal.

Las revoluciones de 1848 pusieron de manifiesto que las clases medias, la burguesía, el liberalismo, la democracia política, el nacionalismo y las clases trabajadoras iban a ser en adelante los elementos permanentes del panorama político.



Elliot Fernandez
Es licenciado en Historia por la Universidad Autónoma de Barcelona (2009) y Master en Historia del Mundo por la Universidad Pompeu Fabra (2011).

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